En la calle Trillo la empresa "Delgado Zuleta" posee un
conjunto bodeguero perteneciente a diferentes épocas.
Arquitectónicamente es de gran interés pues no sólo se
conserva un alargado
y estrecho
cañón o nave,
que se puede considerar como uno de los modelos más antiguos
de “bodega morisca” conservado en la ciudad sino que,
cercana a ésta,
se sitúa una pequeña “bodega-granero” y junto a ella una
bonita bodeguita manzanillera del siglo XIX. De forma que en
esta finca se puede seguir la evolución de la arquitectura
del vino sanluqueño en casi tres siglos de su historia.
Tres pasos de la arquitectura bodeguera
Las tres edificaciones quedan separadas por un pequeño patio
y una especie calleja, que pudo ser un antiguo almizcate y
que marca la línea divisoria mediante un arco en voladizo,
entre las dos fachadas largas de la bodeguita morisca y la
del siglo XIX.
Parece que la nave estrecha y alargada pudo ser una antigua
caballeriza. Su interior se encuentra dividido en tres
tramos por tabiques en los que se abren pequeños ventanucos.
Se cubre con techumbre de viguería a una vertiente
sobresaliendo sus cabezas de viga al exterior, bajo el
voladizo del tejado, al objeto de evitar su pudrición. Se
trata de una antiquísima fórmula constructiva. Sus puertas
se cierran con verjas de listones de madera típicamente
bodegueras.
La bodega-granero es uno de los modelos más primitivos de
esta tipología. Su antigüedad, probablemente del siglo XVII,
se manifiesta en los diferentes arcos -de medio punto,
rebajados, apuntado en el exterior- que componen su reducido
espacio interno,
donde cualquier rincón es aprovechado para colocar las botas
y en cuyos viejos techos aún se conservan las trampillas
para bajar el trigo desde el granero, al cual se accede
desde el exterior por una escalera adosada a la edificación.
La tercera nave está formada por una bonita bodega
construida en el siglo XIX sobre una antigua casa del siglo
XVII -de cuya portada quedan restos en la fachada-, que pudo
ser la base de toda la finca. Se estructura en dos calles
mediante arquería central de arcos de medio punto.
Al modo morisco
Cabe pensar que, tras la reconquista cristiana de Sanlúcar y
ante el auge comercial que cobraron los vinos de la comarca
coincidiendo con el comercio americano, los sanluqueños
siguieron construyendo sus bodegas de almacenamiento tal y
como las habían heredado de los árabes.
Se aprovechaba cualquier rincón sobrante en los patios
traseros de las casas, las zonas bajas de los graneros o los
recovecos y espacios residuales entre casas vecinas que
aparecían como resultantes de una trama urbana desordenada y
anárquica propia de la época medieval. Estas originales
características de las primeras bodegas sanluqueñas son las
que presentan éste conjunto de la calle Trillo que
actualmente albergan unas 500 botas de manzanilla "Barbiana"
Necesidad de conservación
El mantenimiento de este tipo de bodegas
no
resulta hoy rentable para las casas vinateras, debido al
escaso aprovechamiento del espacio y la lejanía de sus
centros de acción, cada vez más concentrados en un gran
núcleo edificatorio, que en el caso de Delgado Zuleta se
sitúa en la Carretera de Chipiona, donde crece día a día,
habiéndose finalizado recientemente una nuevas naves.
Por todo ello es la Administración la que debe fomentar y
apoyar económicamente la conservación de este tipo de
bodegas, realizando también inventarios y catálogos a fin de
facilitar la identificación y difusión de estas primitivas
bodegas sanluqueñas, debido al gran valor que poseen como
testigos de la Historia del Vino en la ciudad y por ser una
arquitectura industrial específicamente creada para la
crianza de la manzanilla sanluqueña.
Nota: Esta bodega ha sido demolida el 3 de mayo de
2007, a pesar de todas las llamadas de atención y denuncias
realizadas por el Aula Gerión.
Enlaces
relacionados:
Bodega de la calle Trillo - Historia - Fotografías
