Asociación para la defensa del Patrimonio Histórico - Sanlúcar
de Barrameda (Cádiz)
Jardín
Histórico Las Piletas
Declarado de
Bien Interés Cultural
Inscrito en el
CGPHA
Aula Gerión -
01/12/2007
Por la
Resolución de 24 de febrero de 2004, de la
Dirección General de Bienes Culturales, el
Jardín Histórico de las Piletas se encuentra
inscrito en el Catálogo General de Patrimonio
Histórico Andaluz, con carácter genérico,
junto a otros veinticinco jardines de Interés
Cultural de la provincia de Cádiz (BOJA,
19/03/2004)
Este jardín,
junto a los del Palacio Municipal, es uno de los pocos
jardines históricos de propiedad pública con que
cuenta Sanlúcar.
En el PGOU de
Sanlúcar, el Jardín de Las Piletas y los
navazos aledaños están protegidos en el
Catálogo de Inmuebles protegidos, con nivel de
máxima protección
(A-34), donde
se reseña la "protección específica de la vegetación arbórea
existente y mantenimiento de las huertas y
navazos de su entorno".
Según las
previsiones del actual PGOU, este jardín queda
enmarcado en la actuación denominada "Parque
de las Piletas", donde se proyecta lo
siguiente:
PGOU Sanlúcar
1997 - Parque de Las
Piletas
Artículo 5.96.- Condiciones
Particulares del Uso Pormenorizado Áreas de
Ocio.
1. La disposición de estas
áreas, que se identifican en el Plano de
Calificación, Usos, Sistemas, Alineaciones y
Rasantes están previstas para asumir un grado
máximo de usos compatibles y su forma será tal
que se mantenga su carácter básico de espacio
libre.
El espacio determinado para
esta finalidad por el presente Plan será el Parque de Piletas. La ordenación de ese
espacio quedará confiado a un Plan Especial
cuyas finalidades serán:
. Localización de la feria y
sus instalaciones complementarias.
. Protección de los jardines de
Piletas catalogados por el Plan.
. Protección e integración de
alguno
de los navazos de la zona como elemento del
Parque que identifique el lugar y la
singularidad cultural y etnográfica del
enclave.
. Relación con el balneario y
zona deportiva aledañas.
. Incorporación carril de
bicicletas de la avenida del ferrocarril.
. Localización de otras
actividades complementarias tales como lugares
de recreo y diversión (área lúdica) y zonas de
aparcamiento.
2. Salvo el recinto reservado
para la instalación de la Feria, las áreas de
ocio estarán arboladas y ajardinadas al menos
en un cincuenta por ciento (50%) de su
superficie, manteniéndose en todo caso el
carácter abierto del espacio e integrado en el
área vegetal con los elementos de urbanización
y arquitectura que se dispongan, evitando la
intrusión de elementos constructivos o de
urbanización de impacto apreciable. La
ordenación del parque y organización de usos
deberá conservar el Jardín de las Piletas así
como alguno de los navazos existentes en la
zona.
3. Se admitirán los siguientes
usos públicos: deportivos, docentes vinculados
a la instrucción sobre áreas temáticas
relacionadas con el destino principal de la
zona, culturales, recreativos, de espectáculos
y análogas que supongan un manifiesto interés
público y social, así como aparcamientos para
satisfacer las demandas generadas por los usos
dispuestos.
4. Si se disponen áreas de
aparcamiento, no podrá en ellas instalarse
construcción alguna para dar sombra a los
vehículos, debiendo procurarse ésta mediante
siembra pautada de arboleda, ni urbanizarse
con elementos o materiales que impacten
apreciablemente el carácter abierto del área.
Descripción
El jardín de
Las Piletas está ubicado entre verdes
navazos y al abrigo de la barranca sanluqueña.
Su enclave, en lugar muy próximo a la
playa, dio lugar a que, tradicionalmente, fuera
visitado por los bañistas y veranantes durante
la época estival, para tomar las aguas
salutíferas de sus manantiales (hoy
contaminadas).
Las Piletas se
distingue por ser un espacio de gran calidad
ambiental y paisajística, además de constituir
un rincón de enorme significación sentimental
para sanluqueños y veraneantes.
El conjunto de
la planta dibuja una cruz latina, en cuya
cabecera se concentraban los elementos más
significativos: tres manantiales, pozo y esculturas,
todo ello envuelto en una
frondosa vegetación autóctona que otorga al
lugar un gran interés botánico: moreras, platanus orientalis, pinos porum, lantanas,
aloes, ficus, álamos, aspidistras, olmos,
palmeras, cintas, culantrillos, eucaliptos,
madreselvas...
La importancia
histórica del jardín radica en su carácter
exclusivo de ser el único que se conserva
según su primitivo estado, permaneciendo como
fiel testigo de aquella función tradicional de
Sanlúcar como centro curativo de descanso y
reposo. Por sus propiedades medicinales, las aguas de Las Piletas estaban
consideradas, desde antiguo, como uno de los
cuatro manantiales más importantes de los
veinticinco existentes en la ciudad durante el
siglo XIX. Especial relieve estético ostenta
Las Piletas tanto por su época de
construcción, como por el cuidadoso diseño que
presenta y los elementos artísticos que
contenía.
Algo de historia
Uno de los
primeros visitantes de Las Piletas fue el
célebre escritor Tomás de Iriarte, que llegó a
Sanlúcar (1791) en muy mal estado de salud y,
al parecer,
se recuperó totalmente gracias a estas aguas.
Las primeras
obras en el manantial se deben al Duque de Osunaquien, en
agradecimiento por la curación de una
enfermedad que obtuvo con la toma de estas
aguas, patrocinó
en 1809 la realización del depósito
de aguas del primigenio pozo denominado "Las Piletas
Viejas"; la formación del paseo; y la
construcción de la glorieta central, formada
por el brocal del pozo, una lápida
conmemorativa y las tres estatuas
neoclásicas de la alegoría de La Fama,
Hipócrates y Galeno. Junto a la fuente del
colegio de Las Pastoras, estas esculturas eran
las únicas muestras de estatuaria civil para
jardines conservadas en la ciudad. Se
distinguían por su severidad formal,
idealismo y pureza de líneas, en conexión con
el ideario estético del clasicismo
dieciochesco y la mentalidad cientifista de la
Ilustración. El conjunto estaba rodeado
de frondosos y elevados sauces.
La
significación iconográfica de este conjunto
escultórico suponía una exaltación de la
ciencia y el mundo de la medicina,
representado en las figuras de Hipócrates y
Galeno, los médicos más famosos de la
Antigüedad clásica. La personificación
femenina de "La Fama", como figura principal,
aludía a las propiedades
medicinales de estos manantiales, cuyas aguas
estaban destinadas a
triunfar y vencer sobre el mal de la
enfermedad. En la zona inferior del pedestal
se situaban dos desaparecidos caballos alados
o pegasos, símbolos de la fama y el genio
poético.
Sobre este
primer núcleo se realizaron reformas y
ampliaciones posteriores, como la
efectuada por el distinguido padre escolapio y
químico, fundador del Instituto Calasancio,
el Beato Faustino Míguez -autor del libro
Análisis de las aguas públicas de Sanlúcar
de Barrameda, 1872-, quien descubrió un
nuevo manantial (1862) denominado "Pozo
Escolapio". Ya a comienzos del siglo XX,
momento en que se encontraba muy en boga la
toma de aguas medicinales, el Ayuntamiento
de Sanlúcar cedió a Torcuato Luca de Tenala
explotación de estas aguas, aunque poco
después pasó de nuevo al Ayuntamiento.
Torcuato Luca
de Tena realizó otra importante
reforma en el jardín en 1901. Se construyó
entonces el pabellón alto, en un segundo
nivel de altura, rodeando la glorieta, con
clara función de cerramiento, al que se
accede mediante un par de rampas escalonadas
que, de forma semicircular, se ubican en los
laterales. El mirador se cubre con una pérgola
emparrada de cerrajería decorada con fina
labor calada de motivos vegetales,
constituyendo todo ello una hermosa apertura
hacia el paisaje. También se colocaron los
bancos y se ajardinó el paseo, además de
ampliarse el recinto a 700
m2. El jardín
se cerró con enverjado y cancela de entrada
instalada entre pilares con jarrones
cerámicos (también desaparecidos y sustituidos
por otros nuevos de escayola). Al mismo tiempo
se colocó otra lápida sobre el tercer manantial
descubierto por Luca de Tena y denominado "San
Fernando" (1902).
En 1903, por Real Orden se declaró de Utilidad
Pública el agua de Las Piletas.
El jardín de Las Piletas, espacio lúdico inseparable de la Sanlúcar romántica y
regionalista, se mantuvo abierto al público
hasta hace algunas décadas en que se cerró
debido a su grave estado de deterioro.
Tras varias
décadas de abandono, en 2003 el jardín fue
"rehabilitado" por una Casa de Oficios,
perdiendo gran parte de su virtualidad
original y habiendo desaparecido de sus
respectivos pedestales las estatuas de Hipócrates, Galeno y La Fama
que culminaban el jardín.
El verano
de 2007 se cedieron las Piletas para instalar
un bar de copas, cuyo uso ha degradado aún más
el estado de este importante jardín histórico.
Instalaciones colocadas en Las
Piletas en el verano 2007
El Aula Gerión
se pregunta qué va a pasar con Las Piletas y
con los navazos aledaños que también están
protegidos. Esta asociación exige al
Ayuntamiento conserve como es debido este
jardín y su entorno. Este excepcional espacio
debe adecuarse para el uso público que siempre
tuvo, en equilibrio con la figura legal de
protección que le afecta. Asimismo, propone,
tal como ya lo ha hecho Ecologistas en Acción,
que en los singulares navazos sanluqueños se
instalen huertos de ocio, por ser un
importante patrimonio etnográfico, que es
necesario conservar y difundir.
También el Aula
Gerión pregunta: ¿dónde están las estatuas de
Las Piletas y quiénes han sido los
responsables de su desaparición?
Nota,
noviembre, 2010
Proyecto de rehabilitación
del jardín de las Piletas,
elaborado por la Gerencia de Urbanismo en
septiembre-2010, para incluir en el plan PROTEJA, 2010,
con un presupuesto de 100.000 euros.
Según este proyecto, en el
centro del paseo se prevé realizar una fuente ornamental
con siete surtidores, a modo de acequia (40 cm. ancho)
en toda la longitud del paseo de acceso (51 m). Este
nuevo elemento constructivo en el jardín protegido
obstaculizará, sin duda, la posible utilización del
jardín, en un futuro, como lugar de celebración de
eventos, cuyo uso ayudaría al mantenimiento de este bien
cultural.
El grado de protección
jurídica del jardín exige su conservación integral.
Esperemos que tras estas
obras no vuelva a abandonarse el jardín, como se hizo
después de la nefasta intervención de la casa de oficios
en 2003.
¿por qué en este proyecto
no se ha previsto la recuperación de las estatuas
primitivas o reposición de otras que las recordasen?
Nota: Las
fotografías publicadas en este artículo
pertenecen al verano 2007, excepto las
históricas, y han sido cedidas por un compañero
del Aula. El texto descriptivo e histórico ha sido extraído
de la Guía Histórico-Artística de Sanlúcar de
Barrameda, de
Ana Gómez Díaz-Franzón, ASEHA, 2003 (3ª ed.)