El pasado lunes fue demolida, a
golpe de excavadora y por orden de la Gerencia de
Urbanismo, la antigua Casa del Vapor, ante el
derrumbe de parte de la fachada, causada por las
lluvias del día anterior.
Este
hecho nos ha arrebatado uno de los edificios más emblemáticos
de Sanlúcar, el cual formaba parte intrínseca del
paisaje de Bonanza. Edificado hacia 1820, el inmueble fue
construido para servir de oficina, alojamiento y cochera
a la primera línea de barcos de vapor (Sevilla-Sanlúcar-Cádiz),
inaugurada en España en 1817, con el antiguo Real
Fernando, al que sucedió en 1819 el barco Neptuno.
Esta importancia histórica quedó verificada en el PGOU,
al protegerse esta edificación con el
nivel B, es decir, en el proyecto de rehabilitación
había que proteger “el conjunto de arquitectura
original: fachada, cubiertas y crujías”.
El
Aula Gerión denuncia estos graves hechos, que han sido
consecuencia de la negligencia mostrada por el
Ayuntamiento y por la Consejería de Obras Públicas. Por
una parte, el Ayuntamiento es el principal responsable de
este importante Bien Arquitectónico. Y, aunque cedido a
la Consejería de Obras Públicas de la Junta
para
rehabilitarlo como viviendas –uso que curiosamente no
tenía previsto en el PGOU, sino “Centros y servicios
terciarios y dotaciones”-, la Junta ha tardado seis años
en realizar el proyecto de las viviendas, por lo que esta
administración tampoco está exenta de culpa, ya que al
recibir la cesión y ante el lamentable estado que ya
presentaba el edificio, debía haber tomado medidas de
urgencia para conservarlo mientras no se redactaba este
“lentísimo” proyecto (1998-2004).
Ya
los viajeros románticos y otros escritores dejaron
interesantes descripciones de este entorno de Bonanza.
Incluso es posible que la e
dificación octogonal, eje del
inmueble de gran interés arquitectónico por su
singularidad en planta, fuese la más antigua Aduna,
reaprovechada con posterioridad para esta Casa del Vapor.
Por tanto, los valores históricos, arquitectónicos y
culturales del edificio eran innegables, a los que
parecen estar ajenos las delegaciones municipales de
Urbanismo, Cultura y Turismo, y por supuesto el señor
Alcalde de esta ciudad.
El
Aula Gerión demanda que la Casa del Vapor se reconstruya
fielmente a su original. Esta Asociación sanluq
ueña
–que no Escuela-Taller, como se ha dicho en algún medio de
comunicación- teme y barrunta que este
“terrorismo inmobiliario” continúe practicándose en
los próximos días en monumentos como Casa Arizón,
Almona, casa de la columna en calle Bretones –más de
un año con las cubiertas desmontadas-, antiguo comercio
“Casa Porrúa”, casa en Madre Dios, etc., etc.