El Aula Gerión
quiere expresar su desconcierto ante las
obras realizadas en nuestra Plaza de los
Cisnes, donde el cemento ha prevalecido sobre
las zonas ajardinadas existentes hasta ahora.
Quizás este desértico enlosado sea una
estrategia municipal para cobrar más
impuestos sobre el mayor número de mesas que
podrán colocar ya los establecimientos
ubicados en esta plaza, como siempre en
perjuicio del peatón.
Además, para colmar
la fechoría han lijado con rotaflex la
estatua de la Infanta Mª Luisa, obra del
escultor Pérez Comendador (1929), de forma
que ha perdido su superficie tallada
originalmente, aunque haya ganado nariz
nueva. Por cierto, ¿qué restaurador
titulado ha realizado tal cirugía?
De momento, esta
Asociación pregunta al Ayuntamiento que ¿a
dónde hay que ir ahora para recrearnos con
la naturaleza? ¿debemos trasladarnos hasta
La Algaida o situarnos debajo de la tapia del
Hotel Tartaneros? ¿o acaso nos tenemos que
sentar en los escalones de la cuesta de Belén
a mirar esos “extraños” maceteros que
acaban de colocar? Porque esto es lo más
verde que nos podemos encontrar en el centro
histórico.