El Aula Gerión denuncia el estado en que se encuentra la
capilla del Cristo de las Aguas, situada en la esquina entre las calles Santiago
y Cristo de las Aguas. Tras el derribo de la casa, esta capilla del siglo XVII
ha quedado totalmente exenta, sin ningún tipo de apoyos, por lo que puede
derrumbarse en cualquier momento. La Constructora, cuyo nombre no consta en ningún
cartel, que ha demolido el inmueble, no ha protegido en absoluto este destacado
elemento urbano del Barrio Alto, de manera que no só
lo corre un inminente
peligro de desplomarse en cualquier momento, sino que además ha desaparecido la
lápida marmórea, fechada en 1727, que acompañaba al retablo, desconociéndose
su paradero. En la apilastrada hornacina de la capilla, coronada con frontón
recto, se veneraba antiguamente un Crucificado bajo la advocación del Santo
Cristo de las Aguas, que mantenían los frailes agustinos y en el mármol rezaba
la siguiente inscripción:
“El Exº Sr. Arzobispo de Sevilla / Luis de
Salzedo y Azcona co / ncedió 40 dias de Yndulgencia / a todas las personas que
con / devoción resacen un credo / delante de este Christo / de las Aguas. En 28
de julio de 1727 As.”
Esta capilla se encuentra protegida (C-17) por el Plan
General de Ordenación Urbana (PGOU) debiendo conservarse e integrarse en la
nueva edificación que se realice, aunque naturalmente el nuevo edificio con
antigua capilla “pegada” resultará otro mamarracho a los que nos tienen ya
acostumbrados.
El Aula Gerión denuncia la negligencia con la que ha
actuado la Constructora en cuestión y la falta de responsabilidad de los técnicos
y políticos de urbanismo, pues además de no obligar a la empresa a vallar y
proteger suficientemente la capilla, su labor de vigilancia parece ser nula. El
Aula Gerión confía en que la empresa haya puesto a buen recaudo la lápida
para integrarla nuevamente tras su “restauración” y no se haya perdido para
siempre como sucedió con otra situada en El Pradillo, en la antigua bodega de Páez.