De
nuevo han demolido otra casa en el conjunto histórico. En
este caso el edificio estaba protegido de modo parcial en el
catálogo del PGOU, es decir, debería de haberse conservado
la fachada y algunos de sus elementos más significativos,
los cuales desconocemos al no existir la ficha de este
inmueble en el catálogo publicado, aunque sí aparece en la
relación inicial. En su aspecto exterior, se nos presenta
una casa del siglo XIX –aunque de estructura mucho más
antigua--, singularizada por sus voluminosos cierros
apoyados en sendos mensulones. El balcón principal,
centrado, estaba moldurado como el resto de los huecos,
además de estar presidido por graciosas guirnaldas.

Según
información verbal facilitada al Aula Gerión por la Gerencia
de Urbanismo, la constructora tenía licencia de demolición y
rehabilitación y, paradójicamente, no tenía licencia de
inicio de obras. Si hubo paralización de obra, no ha servido
para nada, puesto que todo el inmueble ha sido derruido.
Ante esto, Gerión se pregunta si tendrá algo que ver con
este lío de licencias el extraño andamiaje que han colocado,
como telón del disimulo, pues parece que quieren dar a
entender que han conservado la fachada inexistente.
Esta
es una cuenta más del largo rosario que llevamos viviendo en
Sanlúcar respecto a las irregularidades y atentados a
nuestro Patrimonio Histórico. Aún desconocemos los siete
inmuebles a los que se ha dado licencia de demolición en el
último Consejo de la Gerencia de Urbanismo. Asimismo, el
Aula Gerión no ha recibido respuesta de las varias denuncias
formalizadas y de las informaciones requeridas. Y tampoco
tenemos noticias sobre las sanciones que se incoaron hace
varios meses a los destructores de nuestra ciudad.
El
Aula Gerión se hace eco del miedo que tienen varios vecinos
del centro, linderos con el antiguo Teatro Principal, ante
el aparcamiento subterráneo que se va a realizar de tres
plantas, cuya gran profundidad podría afectar a los
cimientos de importantes casas de las calles Ancha, Cruces y
Bolsa, siendo algunas del siglo XVII.
Quizás lo que quieren los políticos es que nos pongamos en
cruz y de rodillas en un Pleno. Que si quieren, nos ponemos.