Utilizando el mismo lema
electoral del PSOE, Aula Gerión critica la funesta
política patrimonial llevada a cabo por el actual
equipo de gobierno PSOE-CIS en los últimos cuatro
años, al que exige respuestas ahora y no para la
próxima legislatura.
Esta asociación pregunta a la
imputada Irene García por qué después de encadenarse
a la
Casa Arizón
para salvarla, no sólo dio el visto bueno al
proyecto, sino que negoció con la empresa
propietaria, aprobando el proyecto que ha permitido
destruir este Bien de Interés Cultural, mediante su
fragmentación y alteración estructural al edificarse
en el conjunto una promoción de 52 viviendas y
locales. Aula Gerión pregunta a la Alcaldesa,
imputada por un presunto delito contra el Patrimonio
Histórico por este caso Arizón, por qué no revocó la
licencia y expropió la Casa Arizón, cosa que
legalmente estaba más que justificada ante el
vergonzoso historial de negligente abandono
perpetrado por los actuales propietarios. No resulta
creíble la excusa de la carencia de fondos para
acometerla. Poco más tarde se pudo pedir un préstamo
a diez años para comprar la
Casa de Maternidad por 700.000 euros,
gravada además con pisos adosados ilegalmente.
Dinero que pagaremos todos los ciudadanos, y que
resulta ser el mismo precio que le costó a la
empresa inmobiliaria varios años antes, cuando aún
no había estallado la crisis inmobiliaria, y no se
había producido la caída en picado de los precios de
la vivienda. Curiosa manera de gestionar los
caudales públicos.
Por
otra parte, Aula Gerión pide una respuesta lógica a
la aberración que se va a cometer con la demolición
del
Mercado de Abastos,
el más antiguo de España y modelo de Arquitectura
Comercial, cuyo núcleo principal y fachadas fueron
edificados en 1744, lo cual está perfectamente
documentado en la bibliografía histórica (Velázquez
Gaztelu). Este edificio, incluido en el entorno
protegido de las Covachas, sólo puede ser demolido
–según la Ley- si se demuestra la existencia de una
circunstancia excepcional que justifique su derribo,
cosa que no se ha demostrado. Lo único demostrado es
la voluntad caprichosa de la Alcaldesa y de su
equipo. También queda patente que la supuesta
voluntad de permanente diálogo y comunicación con
los ciudadanos es, en realidad, papel mojado: veinte
colectivos y seis mil personas se han mostrado en
contra de que se perpetre este disparate en pleno
centro histórico. Además,
el nuevo mercado le costará a todos los sanluqueños
más de cuatro millones de euros. ¿Por qué
no se ha encargado un proyecto de reforma sensato
que rehabilite y modernice el Mercado conservando
sus valores arquitectónicos generando un mayor
consenso entre los sanluqueños? ¿Por qué se autoriza
la construcción, en su lugar, de un edificio de
nueva planta que afecta de manera indeleble al
entorno de las Covachas, corazón de la almendra
histórica sanluqueña? ¿Cabe esperar actuaciones
igualmente insensatas en dicho entorno en el futuro?
¿Es legítimo el uso de fondos públicos –es decir, el
dinero de todos los contribuyentes- en la
destrucción del patrimonio histórico?
Tampoco se entiende que no se
haya solucionado el problema de la
Casa del Carril, nº 20, la cual ha estado
apuntalada y la calle cortada durante los cuatro
años que ha durado la legislatura. Aula Gerión opina
que el Ayuntamiento tiene suficientes herramientas y
personal jurídicos para haber dado una “respuesta” a
este vergonzoso asunto. La pasividad de los
gobernantes locales no tiene excusa alguna, a menos
que existan otros intereses soterrados relacionados
con las vinculaciones familiares del propietario de
esta casa con una conocida concejala local. El
Ayuntamiento, con esa incalificable actitud, no sólo
ha incumplido su deber legal de preservar el
patrimonio, sino que ha convertido a los ciudadanos
del Carril de San Diego en víctimas inocentes de su
inoperante incompetencia.
No sólo la gestión del
Patrimonio Cultural ha sido destructiva, sino que la
Gerencia de Urbanismo ha mirado para otro lado, de
forma negligente e irresponsable, cuando se ha
faltado a la legislación vigente en algunas
actuaciones ejecutadas en edificios de protección
integral. Han sido los casos de la ampliación del
altar en la
Basílica de la
Caridad, la colocación de un zócalo de
ladrillo en la fachada de la
parroquia del Carmen, la ampliación
del hueco de la puerta en la
iglesia de la Trinidad, y ¡el colmo!,
una parabólica en el
campanario de La O. Aula Gerión exige
respuestas a Irene García, Presidenta de la
Gerencia, para qué explique si se han impuesto las
oportunas sanciones y se ha ordenado la reversión de
estas obras ilegales a su estado anterior.
El
abandono del caserío y de importantes
edificios del Patrimonio Histórico sanluqueño ha
sido la tónica habitual de esta legislatura. Son
muchas las casas que se están cayendo literalmente
en el casco histórico. A modo de ejemplo no hay más
que pasar por la histórica y turística
calle Bretones
para ver como se caen a pedazos varias casonas
barrocas. ¿Éste es el resultado de la cacareada
Campaña “Sanlúcar más bonita”? Las naves de
la Almona, con
protección integral, arruinándose por días; el
Fuerte de San Salvador
cada vez más enterrado en la arena; el
Palacio Municipal,
impresentable por fuera y por dentro, ¿dónde está la
prometida subvención de Zapatero para restaurar el
Palacio?;
el
Castillito de Bajo de
Guía, con un lavado de cara de fachadas,
permanece cerrado a cal y canto, sin uso alguno,
sirviendo como vergonzoso basurero de Bajo de Guía;
la adjudicada obra de una
casa
de vecinos en la calle Barrameda sin
ejecutar; las obras a realizar en el protegido e
histórico
Jardín de Las
Piletas alterará su fisonomía original al
instalar un estanque a todo lo largo del paseo que
además impedirá su uso cultural, ¿por qué no se ha
previsto en este proyecto la recuperación de las
esculturas neoclásicas desaparecidas?; la aprobación
de un proyecto para instalar una discoteca en un
chalet protegido obra de
Aníbal González, cuyo interior ha sido
vaciado y se prevé la alteración de sus fachadas; la
demolición de la
Fábrica de
Electricidad y de otras
casas protegidas;
demolición de
bodegas
históricas como las que se hallaban en
Cruz del Pasaje o Fuente Vieja; el precipitado
cegamiento de las estructuras de arcos localizadas
con motivo del desmoronamiento de la
barranca en cuesta Ganado
sin efectuarse las preceptivas catas y estudios
arqueológicos; etc. etc.
A este cúmulo de despropósitos
cabe añadir la nula gestión
para iniciar expedientes de declaración de BIC de
los importantes monumentos de Sanlúcar que aún
carecen de esta figura de protección; nada se ha
hecho tampoco para cumplir la legislación respecto a
la apertura pública de los monumentos BIC; ni se ha
gestionado nada para poner en valor el patrimonio
arqueológico, artístico, etnográfico o inmaterial de
Sanlúcar. Asimismo cabe preguntarle a la Alcaldesa
por qué no se ha reunido el
Consejo de Urbanismo en más de dos
años, donde se podrían haber visto muchos de estos
proyectos, faltando a su propia normativa. ¿Ésta es
la fanfarrona participación ciudadana que tanto
gusta pregonar a la Sra. García?
Aula Gerión concluye que nada
se ha hecho porque en realidad a este equipo de
gobierno local, con Irene García al frente, no le
interesa en absoluto el Patrimonio Histórico de
Sanlúcar, a pesar de ser
uno de los principales recursos turísticos y
económicos de la ciudad. Por el
contrario, se considera a éste como una pesada carga
de la que conviene irse deshaciendo. Ésta desoladora
realidad contrasta con una cínica retórica en la que
se alude, cuando conviene, a las excelencias
patrimoniales de Sanlúcar. Aquello mismo que se
contribuye a destruir. Se puede decir que la
política destructiva y
negligente en esta materia ha brillado
por su activa presencia.
Aula Gerión expresa, en fin, su
decepción ante las inconcebibles atrocidades
cometidas por la Alcaldesa Irene García durante su
legislatura contra el legado histórico y patrimonial
de todos los sanluqueños. Contrasta todo ello con
las declaraciones y promesas que hacía cuando estaba
en la oposición. Sólo hay una palabra que se ajusta
a su actuación abiertamente inmoral:
traición. Quizás
el mejor símbolo de esta
legislatura, en materia de Patrimonio
Histórico, es la vergonzante colocación de una
estatua a la muy discutida
figura de Francisco Pizarro en la Calzada.
Mientras que el rico pasado histórico de nuestra
vinculación histórica con América demandaba una
reflexión serena y desapasionada sobre lo que
significaron tanto el Descubrimiento como la
Conquista, el Ayuntamiento nos ofreció en su lugar
una celebración casposa al estilo NODO de las
glorias imperiales que olvidaba el arrasamiento y
devastación que cualquier expansión por las armas
lleva aparejada. Y ello define mejor que nada la
gestión en materia de Patrimonio durante la
legislatura: una continua producción de
inverosímiles mentiras que no pueden ocultar una
sórdida realidad de
arrasamiento y destrucción.